Si hay una emoción muy destructiva es la culpa. Esta emoción no siempre aparece porque hicimos algo malo, a veces también aparece porque no cumplimos con una expectativa que habíamos generado y terminamos decepcionando a otras personas. Hay culpas que nacen de nuestras acciones y otras que nacen de habernos olvidado de nosotras mismas.
La culpa puede tener varias causas como nuestra exigencia, como nos educaron, los tabúes sobre ciertos temas como la sexualidad mal instruida o con interpretaciones incorrectas o extremas, la escuela.
La culpa bien direccionada es la que aparece cuando hacemos daño, cuando necesitamos reparar algo. Esa culpa nos ayuda a crecer, a desarrollar empatía, a hacernos responsables. El problema aparece con la culpa que nos hunde, que no nos deja crecer ni avanzar y terminan llevándonos a estados de ánimo muy disfuncionales, incluso deprimirnos.
Hay culpas que nos humanizan. Y hay culpas que destruyen nuestra identidad.Quédate escuchando este episodio que te comparto recursos para que puedas gestionarla.
Si queres escuchar mas contenido como este, podes seguirme en Instagram @giselarosenthal y en mi web giselarosenthal.com.ar o podes sumarte a un Programa Transformador de Liderazgo Personal que lo podes hacer a tu ritmo desde mi website.
Si te gustó este episodio dejame un like o un comentario que tu apoyo me ayuda para seguir difundiendo contenido de valor.
Nos vemos en el próximo episodio para que puedas crear la vida que deseas.
Para descargar los ejercicios registrate o iniciá sesión