Algunas vivimos preocupadas por los hijos, otras por el dinero, por la salud, por el trabajo, por el futuro. Y como la preocupación suele estar socialmente validada, rara vez la cuestionamos.
De hecho, los pensamientos asociados son: “Si no me preocupara, sería irresponsable” “Si dejo de preocuparme, me voy a relajar demasiado” “Mi preocupación es lo que me mantiene alerta”
La preocupación produce una sensación curiosa porque no resuelve el problema, pero genera la sensación de estar haciendo algo al respecto, creando una sensación subjetiva de acción y eso calma momentáneamente la sensación de impotencia.
La preocupación muchas veces no reduce el riesgo, reduce la incomodidad de no poder controlar el riesgo. ¿Y si la preocupación no fuera siempre una solución, sino una forma de sentir control?.
Hoy vamos a hablar de la preocupación que no para y de por qué a algunas personas nos cuesta vivir sin ella.
Si queres escuchar mas contenido como este, podes seguirme en Instagram @giselarosenthal y en mi web giselarosenthal.com.ar o podes sumarte a un Programa Transformador de Liderazgo Personal que lo podes hacer a tu ritmo desde mi website.
Si te gustó este episodio dejame un like o un comentario que tu apoyo me ayuda para seguir difundiendo contenido de valor.
Nos vemos en el próximo episodio para que puedas crear la vida que deseas.
Para descargar los ejercicios registrate o iniciá sesión